miércoles, septiembre 22, 2004

Claudio

Esta mañana me he acordado de llevarle las llaves a Claudio. Es un chico argentino que ha venido a pasar unos días a casa de mi hermana, por eso le he llevado las llaves. Anoche terminamos a las tantas, así que he pensado que Claudio estaría dormido y he usado las llaves para abrir la puerta. Entonces él se ha asomado semidesnudo a la puerta del cuarto de baño. Estaba semidesnudo pero yo he pensado que estaba DESNUDO. Así que la conversación ha resultado un tanto difícil. Ha sido una conversación breve, al final él me ha dado las gracias y me ha estrechado la mano y yo he descubierto que llevaba calzoncillos. Anoche cenamos con él en La Estrella y le preguntamos, claro, por el desastre económico. Le dije que siempre había pensado que se exageraba y él repuso que no, que era verdad que todo se había ido a la mierda. Luego llegaron Borja y Nahikari y Nacho y nos fuimos al karaoke. Como no podía ser de otra manera

martes, julio 27, 2004

24

Cada llamada de teléfono es una amenaza. Cada esquina de Lavapiés, una célula terrorista. Cada reloj, una cuenta atrás. Pero "24" no es sólo un ejercicio de retroalimentación paranoica: es uno de las experiencias audiovisuales más trepidantes de la Historia. Antonia y yo hemos pasado la semana en Tarragona, con sus padres. Paseábamos en barco, bebíamos cava y vino rosado y departíamos con su familia. Y todo era muy agradable y divertido, pero no tanto como "24". Alfredo y Maribel se marcharon el viernes a una boda así que aprovechamos para ver trece episodios. Al día siguiente mentimos. Dijimos que sólo habíamos podido ver ocho porque habíamos salido a PASEAR por la playa. Playa mis cojones.
En los márgenes de "24" me dejaron llevar el barco y un señor se mareó mientras su mujer se moría de risa en la proa. Después le llevaron al médico y tuvo un ataque de nervios y se echó a llorar y le pusieron un tranquilizante debajo de la lengua. Esto nos lo contaba la mujer durante la comida, mientras el hombre dormía.
El domingo cargamos el DVD y las maletas en el coche y olvidamos el bolso de Antonia en la acera, con nuestros móviles, con TODO. Cuando nos percatamos, después de ochenta kilómetros de carretera, se me ocurrió llamar a mi número. Contestó un pollo. Quedamos en Casa Pedro. "Llevaré una camiseta de camuflaje", dijo. Regresamos y nos topamos con SALVADOR. El paramilitar que había recogido el bolso del Antonia. Le invitamos a un par de whiskies y nos contó que era alcohólico y que vivía con su madre. Le dimos las gracias y le prometimos una caja de vino

lunes, julio 12, 2004

Lagunas

Ha sido un fin de semana complicado. Demasiadas lagunas. Llamadas de teléfono intempestivas y amenazas de muerte. No me acuerdo de nada. El jueves cenamos en La Estrella y después estuvimos hasta las siete en el karaoke del aparcamiento de Mostenses. Era el cumpleaños de Alex. Después a Borja y a mí nos dió por tomarnos otra copa en el Laboratorio. Qué asco. Borja flirteaba con unas borrachas mientras un expresidiario buscaba motivos para matarme.
El viernes Beatriz celebraba una fiesta de disfraces cuyo tema era EL CINE. No hubo muchos disfraces. Bárbara se presentó vestida como la protagonista de la película de Eugenio. Era exactamente lo contrario a un disfraz. Un sueco intentó ligar con Antonia y dicen que le amenacé y que Nacho le dió un puñetazo, pero no me acuerdo. Dicen que luego fuimos a desayunar y que me quedé dormido encima de una mesa. Eso dicen, pero yo no me acuerdo de nada

jueves, julio 08, 2004

Histeria mística

Así debía de sentirse Linda Blair después del exorcismo. La semana pasada rodamos los anuncios. Qué calor, por los clavos de Cristo. En el anuncio de Alex y Raúl asaba panceta en una barbacoa y en el de Nacho la panceta era yo. Nos metieron en un coche, subieron las ventanillas y nos rodearon de vacas. Qué puedo decir de mi interpretación. No ha sido saludada con gran entusiasmo. Pero, qué coño, Nacho está satisfecho y yo también. YO TAMBIÉN, HIJOS DE PUTA. Después he asistido a una caótica semana de postproducción. Los productores eran unos tipos maleducados e incompetentes, igual que en las películas.
Mi hermana celebró una fiesta en la que habíamos puesto demasiadas esperanzas. Me emborraché y me eché a dormir. Me desperté con Antonia en el sofá con unos pies negros delante de mi cara. Bajé a por croissants y nos reímos un rato con un disco horrible que no nos dejaba dormir la noche anterior. Luis murmuraba una frase del disco en el duermevela y eso nos hacía mucha gracia. "La flor que crece en mi cabeza". Sí. Ya sé que así, contado, es una mierda

miércoles, junio 30, 2004

Sólo bebo para hacer amigos

Pues eso. Que llevo dos días agarrándome unas tajadas soberbias sin venir demasiado a cuento. Anoche detecté miradas perplejas cuando vacié media botella de licor de hierbas en mi copa. Fuimos a casa de Nacho a repasar el guión del anuncio de Chesterfield. Javier resulta bastante cómico en su papel y yo, joder, no sé, creo que soy un actor de mierda. "Seriedad mística", así definía mi registro Joaquín Reyes después de mi apasionada intervención en su programa. Seriedad mística, sí, ya

lunes, junio 28, 2004

La muerte de la ironía

Sí, ya, las nuevas tecnologías han resucitado la comunicación epistolar y todo eso, pero la ironía ha muerto. Los emoticonos la han asesinado. Lo vemos cada día, en el correo electrónico, en los foros. "Eres un hijo de puta", SMILEY. "Hitler huele bien", SMILEY. "Me gustan los trucos de magia", SMILEY. Smileys asesinos. Esto no es una reivindicación, por el amor de Dios, lo peor que se puede hacer por una causa es reivindicarla. Además, la retórica me la suda.
Mañana, mi nueva tesis: "Los emoticonos y la resurrección de la hipérbole". Ejemplo: "Menudo pollón tienes". SMILEY

jueves, junio 24, 2004

Esta noche hay un concierto de Lagartija Nick

Cenamos donde siempre con unas alumnas del taller de Antonia y con el Futuro del Cine Español. Eva dice que comió fatal en Santiago y Daniel no está de acuerdo porque eso no es lo que ella le había contado, así que pide explicaciones. Eva explica que cenó bien pero comió mal y se enfada. Hablamos del día del atentado. Doy el original discurso de siempre y pienso que Antonia ya debe de haberlo escuchado demasiadas veces. Sus alumnas probablemente piensan que soy gilipollas, pero están encantadas con ella y quieren ser sus amigas. Nos invitan a licores y de repente es el cumpleaños de Daniel y Nacho y Nahikari deciden sabotearlo y se marchan. En La Latina han encendido unas hogueras para celebrar la Noche de San Juan, así que nos vamos a Malasaña. Nos reunimos con Estela y mi hermana en un bar, lo cierran y nos vamos a casa

miércoles, junio 23, 2004

En deuda con Bresson

La mayor mamarrachada que he pronunciado este fin de semana ha sido: "Soy deudor de Bresson". Y no era sarcasmo ni provocación, no, era me había bebido media botella de vino y cinco o seis vodkas con tónica y en una epifanía alcohólica cayó sobre mí el peso de la Historia revelándome esta herencia insoslayable. Lo peor no es que Borja me diera la razón, sino que en mi vida sólo he visto dos películas de Bresson. Y las ODIO. Un día me van a dar dos hostias

jueves, junio 17, 2004

Moteros tranquilos, pichas tiesas

A falta de reflexiones lúcidas, a falta de observaciones cotidianas, a falta de referencias, a falta de chistes, a falta de CULTURA, sólo me queda expresar una única duda: ¿soy el Alex de la Nuez de la Nueva Generación? ¿Tengo algo que decir o sólo soy un anexo tragicómico e impotente? Bah, sí. Estoy leyendo "Moteros tranquilos, toros salvajes". Y esto es España, joder, en qué coño estamos pensando