martes, noviembre 30, 2004

Before Sunset

Lo siento, pero Ethan Hawke está envejeciendo igual que Imanol Arias. En “Before Sunset” Jesse y Celine, los personajes que interpretan Hawke y Julie Delpy, coinciden en París nueve años después de su encuentro en Viena. Durante su conversación, Celine, más guapa que nunca, pregunta a Jesse:
—¿He cambiado mucho?
—Estás igual —responde él—. Quizá un poco más delgada. Y yo, ¿he cambiado mucho?
SÍ, PARECES UN PUTO CONSERJE.
Lo siento, pero Ethan Hawke cada día se parece más a Imanol Arias. Hace unos años era un joven corpulento y sonrosado. Sin embargo ahora su cuerpo es enjuto, su piel es cetrina y sus rasgos infantiles han sido succionados por su cráneo. Antes, cuando arqueaba las cejas de esa forma tan particular teníamos ganas de besarle. Ahora parece que nos esté pidiendo la propina.
La película, sí. La película tiene una gran virtud: dura ochenta minutos. Transcurre en tiempo real. Los dos protagonistas se reencuentran en una librería y deciden que les queda tiempo para dar un paseo por la ciudad antes de que Jesse coja un avión. Su conversación es bastante insípida y la cursilería de las situaciones es insuperable: él es un escritor de éxito y ella es una ecologista militante. Él tiene un niño que se llama Hank. Ella tiene un gato que se llama Che. Él es infeliz en su matrimonio. Ella vive con un corresponsal de guerra que siempre está ausente. Él cuenta en su novela lo que sucedió en Viena. Ella escribe canciones. Él le ruega una canción. Ella canta un vals inspirado en… lo que sucedió en Viena. La sublimación del romance mediante el tópico. Pero hay algo más al margen de las obviedades, hay algo más… Ella es tan guapa.
Y la nostalgia

domingo, noviembre 28, 2004

Resumen

Khan es el último hombre sobre la Tierra. Hace treinta años Bruce Banner logra sintetizar un virus que le permite tomar control sobre su alter ego, pero se equivoca al calcular los efectos en los seres humanos. La humanidad resulta aniquilada al cabo de pocas semanas. Reed y Susan Richards logran escapar del desastre en un vehículo que ponen en órbita alrededor de la Tierra. Banner ha adquirido el control sobre Hulk pero los acontecimientos le desbordan y se obsesiona con la idea de repoblar la Tierra. Se hace llamar Khan. Richards le presta ayuda desde su satélite. Al cabo de varios meses, una vez construído el primer prototipo de M.A.T.R.I.Z., un vientre sintético que permite clonar seres humanos, Khan se traslada a Hollywood para recoger material genético de los cadáveres de sus actrices favoritas. Durante los años siguientes Khan cría a Marilyn, Rita, Nicole y Britney. Britney es la primera en alcanzar la pubertad y muere cuando Khan intenta mantener relaciones sexuales con ella. Reed Richards sugiere que se insemine artificialmente a las otras chicas, pero Khan no consigue dominar su lujuria y ninguna sobrevive al intercambio sexual. Entretanto, en el satélite de los Richards, Reed y Susan se odian. Una noche Reed estrangula a Susan mientras duerme y llama a Khan por teléfono.

ESTO SE HA IDO A LA MIERDA.

LO SIENTO, REED

martes, noviembre 23, 2004

Cumpleaños

Bajé a tomarme una copa al bingo y cuando regresé a la fiesta los sesenta invitados llevaban MI CARETA. Supongo que Antonia esperaba otra reacción. Lo siento, Antonia, pero aquello era abrumador. Aquello daba MIEDO. Te quiero, Antonia. Al día siguiente subí en el ascensor con el vecino de abajo y no me saludó.
—¡Hola!
De acuerdo, una vez vomité en sus sábanas, pero no sabe que fui yo. Por la noche fuimos a la creperie de San Vicente Ferrer y Nahikari nos contó la fiesta. Sólo había bebido café y Frenadol así que más o menos, se había enterado de todo. Es decir, de nada. Un pollo intentó robarme el bastón y Nacho rompió sus discos. Un marica regaló a Antonia dos patos de goma ("para que te recuperes de la contractura"). Los tiré por la ventana. Alberto se sacó la minga en una habitación oscura, vomitó y durmió con una borracha. Bailé "Welcome to the Jungle"

jueves, noviembre 18, 2004

Le vi el culo

Ese culogordo, ese MARICONAZO de Jonathan es incapaz de aguantar el ritmo de una mujer en un kart a pedales. Qué vergüenza. Nos han engañado: el transexual de la casa era él. El otro día le vi el culo, lo juro, se estaba poniendo o quitando unos pantalones mientras hablaba con alguien. He olvidado los detalles porque sólo podía concentrarme en ese culo. Se quedó ahí de pie, desnudo sólo de cintura hacia abajo, de espaldas a la cámara, enseñándole la longaniza a su interlocutor. Enseñándome el CULO. Me cago en la puta, daba gusto ver pedalear a Conrad en la pista de karts, leyendo nuestros pensamientos, haciendo exactamente lo que había que hacer: acelerar y adelantar, acelerar y adelantar. Eso era todo lo que había que hacer, panda de maricones.
Ayer me ofrecieron tomar parte en el jurado de un festival. Acepté, naturalmente. Para mí no supone un dilema moral, ADORO juzgar. Adoro la estadística. De pequeño elaboraba clasificaciones de mis canciones favoritas con una precisión centesimal. No me asusta juzgar. Me asustan los jueces. Los otros. Su criterio pusilánime y confuso. Eso sí me da miedo.
También descubrí en el diccionario la palabra "loquesco", que significa "alocado" y también "gracioso". Borja y yo nos hemos propuesto extender su uso y ya la empleamos con bastante naturalidad. Bueno, probablemente nos hace demasiada gracia todavía. Si algún día llegamos a emplearla al margen de sus connotaciones, digamos, humorísticas lo habremos conseguido.
Luego me emborraché, sí. Estábamos cenando en el Carajillo y empezó a llamar gente que también quería beber. Daniel estaba bebiendo solo en su casa. Y beber solo está bien, joder, pero beber acompañado es formidable. Así que estábamos allí todos con ganas de mamar. Carla estaba por ahí, contándole a alguien su último naufragio laboral, y cuando entró en el comedor ya tenía un mojito en la mano. Era tan reconfortante. Después llamó Nacho, le habían dado una mala noticia, la tercera del día, y me dijo: "No sé si emborracharme o meterme debajo de la cama". Y al cabo de un rato apareció allí con una pléyade de jóvenes actores. Y después nos fuimos a casa. A mí los porros no…

miércoles, noviembre 17, 2004

Imagine there's no... music

No soporto la música. Ni el rock. Ni el jazz. Ni Vivaldi. Para mí no es más que un sofisticado mecanismo de hipnosis. Una pauta que se repite hasta que logra introducirse en nuestro cerebro y que va generalmente acompañada de un mantra estúpido.

“Imagine all the people
Living life in peace…”.

La experiencia demuestra que la repetición ablanda las neuronas. Suena la música y nuestras resistencias psicológicas se resquebrajan. Como las técnicas de aprendizaje del Tercer Reich. Suena la música y nuestros diques mentales se desbordan. Como las oraciones de una secta. Suena (otra vez) la música y las barreras de nuestro cerebro se desintegran.
Todos hemos tarareado “Imagine”, por los clavos de Cristo.
La música apela a mecanismos primitivos. Si usted le pone una sinfonía de Beethoven a su perro el animal le prestará atención pero no sucederá lo mismo si le da a leer un volumen de Proust. Al margen de los atavismos la música es repetición y mala literatura. Bisbal no dice muchas más gilipolleces que Lou Reed y las combinaciones melódicas que utilizan ambos son de una complejidad similar. Al margen de los atavismos la música es como el sexo al margen del deseo.
Y ahora no me vengan con mamarrachadas, que ya he visto “Footloose”

lunes, noviembre 15, 2004

Llámalo feedback

Sí, estoy hablando de USTEDES. Nosotros lo llamamos feedback, sabe Dios por qué, es una moda. Podríamos llamarlo, simplemente, comunicación, pero estaríamos igualmente equivocados. El caso es que Nacho inauguró su weblog hace un par de semanas y en principio era bastante reacio a ofrecer a los lectores la posibilidad de publicar comentarios. Sí, mediante uno de esos códigos que dan acceso a una ventanita en la que los lectores pueden decir lo que se les antoja. Normalmente gilipolleces. El caso es que Nacho (repito) no ha tardado ni dos semanas en claudicar. Se ha rendido al FEEDBACK. Podríamos llamarlo, simplemente, simbiosis, pero estaríamos igualmente equivocados. Porque en los weblogs no existe el feedback ni la comunicación ni la simbiosis. Todos estos términos sugieren un intercambio pero un weblog es un acto de narcisismo. La opinión del lector es irrelevante, el lector no tiene nada que ofrecer. El lector es un parásito. Así que por mí pueden seguir ahí, chupándome la sangre. Parasitando. No importa lo que digan, no se esfuercen, es inútil. Nadie presume de tener piojos, aunque hayan ido a la universidad

viernes, noviembre 12, 2004

Más allá del cristianismo

Dios. Esto va a ser horrible.
Hay una canción que canta Julio Iglesias que no sé por qué me ha venido a la cabeza:

“Lo mejor de tu vida
Me lo he llevado yo
Lo mejor de tu vida
Lo he disfrutado yo
Tu experiencia primera
Despertar de tu carne
Tu inocencia salvaje
Me la he bebido yo
Me la he bebido yo”.

A primera vista, no sé, el texto parece manifiestar una mezcla de arrepentimiento y gratitud. Podemos imaginar al artista caduco pensando: "Mierda: todo lo que esta moza ha conocido es un ARTISTA CADUCO". Pero no es este mensaje el que se percibe en una segunda lectura. En una segunda lectura nos percatamos de que ésta es una canción de RESENTIMIENTO y VENGANZA. El artista caduco no se arrepiente de nada. El artista caduco, en un lenguaje que ya es de otra época, en un lenguaje CADUCO, se jacta de sus hazañas. El artista caduco no ROBA la inocencia de la chica: se la BEBE. Prácticamente se MEA en ella. Está resentido porque la moza le ha abandonado, así que en un último acto de impotencia le recuerda que hubo un tiempo en el que… ABUSÓ de ella. En realidad la venganza del artista caduco está pobremente diseñada: “Tú me abandonas pero yo soy un cerdo”. Es bastante estúpido e inútil. El hombre intenta aplicar la Ley del Talión pero lo que hace es llevarse una hostia y autoinfligirse otra y, coño, una cosa es poner la otra mejilla pero esto es ir más allá del cristianismo