miércoles, junio 30, 2004

Sólo bebo para hacer amigos

Pues eso. Que llevo dos días agarrándome unas tajadas soberbias sin venir demasiado a cuento. Anoche detecté miradas perplejas cuando vacié media botella de licor de hierbas en mi copa. Fuimos a casa de Nacho a repasar el guión del anuncio de Chesterfield. Javier resulta bastante cómico en su papel y yo, joder, no sé, creo que soy un actor de mierda. "Seriedad mística", así definía mi registro Joaquín Reyes después de mi apasionada intervención en su programa. Seriedad mística, sí, ya

lunes, junio 28, 2004

La muerte de la ironía

Sí, ya, las nuevas tecnologías han resucitado la comunicación epistolar y todo eso, pero la ironía ha muerto. Los emoticonos la han asesinado. Lo vemos cada día, en el correo electrónico, en los foros. "Eres un hijo de puta", SMILEY. "Hitler huele bien", SMILEY. "Me gustan los trucos de magia", SMILEY. Smileys asesinos. Esto no es una reivindicación, por el amor de Dios, lo peor que se puede hacer por una causa es reivindicarla. Además, la retórica me la suda.
Mañana, mi nueva tesis: "Los emoticonos y la resurrección de la hipérbole". Ejemplo: "Menudo pollón tienes". SMILEY

jueves, junio 24, 2004

Esta noche hay un concierto de Lagartija Nick

Cenamos donde siempre con unas alumnas del taller de Antonia y con el Futuro del Cine Español. Eva dice que comió fatal en Santiago y Daniel no está de acuerdo porque eso no es lo que ella le había contado, así que pide explicaciones. Eva explica que cenó bien pero comió mal y se enfada. Hablamos del día del atentado. Doy el original discurso de siempre y pienso que Antonia ya debe de haberlo escuchado demasiadas veces. Sus alumnas probablemente piensan que soy gilipollas, pero están encantadas con ella y quieren ser sus amigas. Nos invitan a licores y de repente es el cumpleaños de Daniel y Nacho y Nahikari deciden sabotearlo y se marchan. En La Latina han encendido unas hogueras para celebrar la Noche de San Juan, así que nos vamos a Malasaña. Nos reunimos con Estela y mi hermana en un bar, lo cierran y nos vamos a casa

miércoles, junio 23, 2004

En deuda con Bresson

La mayor mamarrachada que he pronunciado este fin de semana ha sido: "Soy deudor de Bresson". Y no era sarcasmo ni provocación, no, era me había bebido media botella de vino y cinco o seis vodkas con tónica y en una epifanía alcohólica cayó sobre mí el peso de la Historia revelándome esta herencia insoslayable. Lo peor no es que Borja me diera la razón, sino que en mi vida sólo he visto dos películas de Bresson. Y las ODIO. Un día me van a dar dos hostias

sábado, junio 19, 2004

Celulitis

Vale. El jueves cenamos en la terraza de mi hermana. Desde allí se ve todo Madrid y eso es algo que siempre nos emociona, aunque nunca hayamos prestado atención a las vistas. Llevaba cuatro o cinco días sin beber y, bueno, me emborraché un poco, no sé, sin demasiado entusiasmo. Nacho sólo bebía de una botella de plástico que había rellenado con sirope de arce. Nahikari llamó a Eugenio, que apareció al cabo de un rato, se bebió un par de copas de Torneo y habló por teléfono. Interrumpió una de sus conversaciones para decir que se encontraba muy a gusto, recibió una nueva llamada y se disculpó. "Tengo que marcharme", dijo. "Pero he estado muy a gusto".
El viernes llevé a Antonia a la estación y me fui a casa a ver "El largo adiós", pero no pude, así que me quedé un rato mirando al techo.
Estoy viendo un grupo enorme de quinceañeras y todas tienen celulitis

jueves, junio 17, 2004

Moteros tranquilos, pichas tiesas

A falta de reflexiones lúcidas, a falta de observaciones cotidianas, a falta de referencias, a falta de chistes, a falta de CULTURA, sólo me queda expresar una única duda: ¿soy el Alex de la Nuez de la Nueva Generación? ¿Tengo algo que decir o sólo soy un anexo tragicómico e impotente? Bah, sí. Estoy leyendo "Moteros tranquilos, toros salvajes". Y esto es España, joder, en qué coño estamos pensando